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La pelea contra el COVID-19 continúa en todo el mundo y a todos los niveles.

La industria tecnológica está colaborando de distintas formas, desde donaciones económicas directas de las empresas o de sus ejecutivos; la transformación de la producción y uso de sus canales de distribución para conseguir equipamiento sanitario urgente o el uso gratuito de aplicaciones o servicios para facilitar el obligado trabajo en casa. Solo son unos ejemplos y hay otros muchos porque cualquier ayuda es bienvenida para frenar esta pandemia global.

Otro terreno donde la industria tecnológica puede aportar soluciones es en el terreno de la computación distribuida. La idea es aprovechar la potencia de las máquinas en investigación contra el virus. El proyecto más importante de supercomputación surgido para frenar el coronavirus es el COVID-19 High Performance Computing (HPC) Consortium, donde grandes empresas, universidades y organizaciones, están poniendo una parte de sus máquinas, investigadores e ingenieros para ayudar en investigación médica, genómica, dinámica molecular, Big Data o IA.

En definitiva ayudar en el análisis de la pandemia y acelerar la llegada de tratamientos y vacunas. Ya cuentan con 402 petaflops de potencia (105.334 nodos, 3.539.044 núcleos de CPU y 41.286 GPUs) al servicio de los investigadores y la cifra sigue creciendo a medida que se unen más empresas.

A nivel de cliente, uno de los proyectos de computación distribuida más interesante es Folding@home. El mismo que se ha utilizado durante más de veinte años para buscar vida extraterrestre (y otros) y que ahora tiene un apartado para ayudar contra el nuevo coronavirus. La idea es la misma. Cedemos una parte de la potencia de nuestros PCs cuando no lo estamos usando y se pone al servicio de investigadores y científicos, junto al resto de usuarios que participan, sea sumando potencia de cálculo o en tareas específicas más pequeñas especialmente en simulación de proteinas.

Contra el COVID-19 con Windows 10

Folding@home tiene clientes para usar directamente en máquinas con Windows, Mac o Linux, y VMware también ha creado una aplicación para ejecutarlo desde una máquina virtual.

Y por ahí va la iniciativa de Microsoft para los usuarios que quieran colaborar, pero no directamente desde su sistema, sino en un espacio aislado como  Windows Sandbox, la característica de seguridad añadida en las versiones Pro, Education y Enterprise de Windows 10, que permite ejecutar aplicaciones en un entorno de escritorio aislado y seguro.

Microsoft ha creado un script especial de PowerShell que se encarga de todo si deseas contribuir. Después de habilitar Windows Sandbox se ejecuta en la consola avanzada y el programa se encarga de todo:

Powershell.exe -ExecutionPolicy Bypass -File .\install_folding_sandbox_on_host.ps1

Es otra manera de contribuir sin utilizar directamente el sistema principal de tu máquina, aunque su funcionamiento y la potencia de cálculo que entregamos es la misma que si usamos el cliente general. Si te interesa, para ello o para otras tareas, puedes revisar nuestra última guía sobre Windows Sandbox.

Fuente: https://foldingathome.org